El Sueño
Estoy volviendo de mi clase con mis amigos en bicicleta,
vamos hablando de los alumnos y de las clases como fueron nos acercamos a la
casa del primero y nos despedimos. Seguimos viaje y comentamos que bueno sería
juntarnos y ver unas buenas pornos, unos buenos tragos y el relax de unas
bigpajas, llegamos a su casa y nos despedimos. Sigo viaje hasta mi casa, en el
camino paso por unos bosques y detrás de ellos un gran laboratorio.
De golpe el celular empieza a fallar, la linterna de la bici
se apaga, y empiezo a sentir que algo que se acerca, siento un frio, el clima
cambia de golpe, veo una sombra, estoy cerca de mi casa pero siento que no voy
a llegar mi bici golpea con una roca y me caigo.
Estoy muerto de terror, empiezo a mirar para todos lados y
algo como un relámpago se acerca hacia mí. Es alto y ancho, es una sombra,
empiezo a correr, encuentro un cuarto dentro del follaje, entro busco un arma
algo con que defenderme Tengo el destornillador en la mano, me estoy preparando
para salir, pero la luz del cuarto se apaga, no veo nada, otra vez la
temperatura desciende, y allí, en las sombras, una pija enorme del tamaño de un
árbol me mira, me atrapa, cambia de colores, saca un grito gutural. Se va acercando cada vez más, me paralizo, su frenillo sube
y baja, a la velocidad de una locomotora, cierro los ojos, empiezo a tiritar,
de repente, siento un grito ahogado, un grito que hiela la sangre, y cuando
abro los ojos toda la waska cae sobre mi ser.
Me empapa, me sacude, me hace toser, grito de pavor, pero el
calor de la leche hace que me empiece a subir la temperatura, Busco con todo mi
alma a ese ser, horrible, que me paralizo, que por fin se fue.
Todavía estoy empapado de waska, líquido caliente y
resbaloso, que hace que me cueste caminar; siento que tengo que llegar a mi
casa pero como explicar esto, como hacer que nadie se horrorice de mí, estoy
tambaleándome, a veces me caigo, pero por fin llego a la ducha, me desnudo y
cuando empiezo a recordar todo, llega una erección, mi mente no puede parar, la
leche cae por mis hombros, por mi boca siento que me cubre, estoy llegando al
clímax...
Suena el despertador...me despierto...hay leche caliente,
blanca, en todo mi alrededor...


Estas historias me estan haciendo entender el valor de una buena sacudida, yo lo hago a diario y me relaja bastante.
ResponderEliminarEspero seguir leyendo sus historias. Aguate el blog!!!!