Mi primera paja sin gravedad
Hola, bitácora día 2:
Hoy estamos acercándonos hacia el asteroide 4624B1 junto a mí
se encuentra mi bella Katya Rosova, astronauta rusa de 28 años, rubia, ojos
verde esmeralda y muy buen cuerpo, junto a ella Yumi Matsumoto de Japón, 27
años y cuya piel amarilla es tan suave como un colchón de flores.
El día empezó con un buen desayuno deshidratado y una
exigente rutina de gym, al terminar vi a mis dos compañeras que comenzaban a
acariciarse y frotarse una con la otra, se empezaron a besar apasionadamente,
mientras mi pija se iba endureciendo, ellas iban avanzando hasta llegar al clímax,
en el cual decidí quitarme el traje espacial en el mismo momento en que ellas
se desnudaban.
El ritmo frenético con el que ellas empezaron a moverse y
besarse las tetas, luego a lamerse sus vaginas, las lenguas de ambas se
fusionaron mientras mi mano sacudía descontroladamente mi pene, se sentía olor
a sexo en toda la nave. Mientras los 3 volábamos por el aire dentro de la
cabina y los fluidos corporales y sexuales flotaban a nuestro alrededor, mi
mano subía y bajaba sin control desenfrenado y ajeno al viaje y el rumbo de la nave.
Yumi y Katya parecían una sola, fusionadas, sumidas en el éxtasis y sudor de sus cuerpos, gritando, gimiendo de placer, en el ambiente empezó a sentirse como un fuego, un calor insoportable y los tres flotando uno arriba del otro sin poder contenernos, ese líquido caliente en sus conchas y mi pija cada vez más venosa, gruesa y morada esperando expulsar todo el semen contenido
De repente, en un giro inesperado de la nave, brusco y sin
motivo, los tres gritamos de horror.. De placer.. Habíamos acabado y volvíamos
a la normalidad, el aire de la nave se iba enfriando y tanto los fluidos
vaginales como el semen flotaban en el aire, sorprendiéndonos, tocándonos, abrazándonos.




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