Paja con mi Jefe
Era un noviembre caluroso, ese día
me había levantado muy temprano para ir a hacerme un estudio y después a la
oficina, por suerte al llegar a la clínica no había nadie así que fue muy rápido
y quedé con mucho tiempo libre antes de comenzar mi jornada laboral, para no
estar boludeando en la calle decidí llegar antes al trabajo, total yo tenía la llave podía prepararme un
mate y boludear un rato.
Al llegar abro la puerta y me pareció
raro que no tenga llave puesta, pero pensé que el que cerró ultimo no había cerrado
bien, de modo que entro, con mis auriculares escuchando música como todas las
mañanas, voy hasta mi escritorio y me acordé que tenía que dejarle unos papeles
a mi jefe, así que los tomé y fui a su oficina, para mi sorpresa él también había llegado
temprano y estaba con auriculares muy concentrado mirando su computadora, motivo por el cual ninguno
escuchó al otro.
Cuando me acerco para saludarlo
veo que estaba viendo porno y tenía una erección que dejaba ver su verga asomándose
por la bragueta, el susto fue terrible, los dos nos quedamos paralizados yo al
verlo viendo porno, casi pajeandose y él, que jamás pensó que alguien más lo vería. Lo primero
que atinó a decirme fue me agarraste con las manos en la masa! Riendo nervioso,
a lo que le respondí que no había problema que yo suelo hacer lo mismo, que me
encanta la paja y que tengo un amigo con el que nos juntamos a pajearnos en
pija un buen rato.
Me dice bueno es re temprano, podemos pajearnos acá así empezamos relajados el día, se corrió un poco y me hizo sentar a su lado, que porno te gusta? Me pregunta muy animado mientras termina de sacar la verga del pantalón, cualquiera le respondo, en realidad soy muy pajero, me calienta todo, te parece tríos? Dale le digo, y como conociendo mis morbos puso una embarazada con dos tipos que le pegaban una hermosa chupada de concha, le metían las dos pijas en la boca mientras le acariciaban la panza, uff se me paró la pija al toque, él lo notó y me dice pelá no seas tímido así nos pajeamos los dos, no te digo de desnudarnos porque hoy se trabaja y pueden llegar y vernos, así que me bajé la bragueta y mi verga bien erecta salió al toque, mi jefe la mira y me dice, linda pija, gracias le digo la tuya también, a lo que él responde, siempre se te pone así de dura, sin dar vueltas le digo si, si quieres hacemos una cruzada y me la pajeas vos a mí y yo a vos, dale me dice y en seguida me empezó a pajear, yo no me quedé atrás y se la agarre, la tenía bien dura y mojada y al pajearlo despacito sentía que le iba a estallar la verga en mi mano.
Mientras estábamos gozando una
paja mutua jefe-empleado, calientes jugando contra el tiempo y la adrenalina de que llegue alguien mas, no percibimos que había llegado un colega con el cual no me llevaba muy
bien hasta ese día, como nos había estado espiando vino a saludarnos con la
verga ya erecta y mojada la había sacado como avisándonos que se iba a pajear
con nosotros, colocó una silla pegada a nosotros y empezó a pajearse mirándonos
miraba la porno, miraba nuestras pijas, miraba como nos pajeabamos uno a otro,
hasta que no aguantó más y empezó a manosearnos, con el trio en la pantalla
nuestras vergas estaban a pleno, nos pajeabamos uno al otro de a ratos,
juntamos las pijas y las pajeamos juntas, la calentura era terrible, cada uno pajeaba al otro sin pedir permiso,
era nuestra comunión pajera, ese día sabía que íbamos a establecer una
confianza e intimidad que de otra forma no hubiéramos podido lograr.
Llevábamos rato pajeandonos, yo ya sabía cómo pajear bien a mi jefe, mi
jefe a mí y a mi colega, ya teníamos la práctica
y pajeabamos al otro casi como si fuera nuestra propia pija.
Mientras estábamos en esa rueda
de pajas y frotadas no vimos que nuestra colega de trabajo, la única mujer nos había estado viendo, completamente
hipnotizada no paraba de mirarnos, yacía desnuda con las piernas abiertas
arriba de la mesa de la sala de reuniones que estába separada apenas
por un vidrio.
Estaba pajeandose mientras veía a 3 machos en celo dándose placer, intento acercarme pero mi jefe me tironea de la pija y me recuerda que no quiere ninguna pareja entre sus empleados, las relaciones fuera de la oficina, no quedó otra que pajearnos mientras mirábamos como ella se auto lamia los pezones y se metía suavemente los dedos en la vagina mientras gemía de placer, así estuvimos un buen rato ella cambiaba de posiciones y nosotros frotándonos y mirándola.
En el momento del climax ella
empieza a gemir más fuerte, Tuvo un fuerte orgasmo. Gemía mucho y soltó algún
gritito pero intentó controlarse. Después de acabar, se retorció en la mesa,
aun acariciándose y mordiéndose el labio. Nosotros observábamos la increíble
escena aun pajeándonos, con el pre semen cayendo por nuestras manos, sin perder
detalle de los movimientos, sonidos o gestos de nuestra colega, hasta que no aguantamos más y con mi compañero acabamos en la mano de mi jefe que estaba
pajeandonos las dos pijas juntas, con nuestra propia leche lubrica su pija y se
acerca a la mesa de vidrio que mi
compañera había dejado llena de miel y eyacula un guascaso terrible que
atraviesa la mesa, y se chorrea por el
suelo.
Un rayo de sol entraba por la ventana,
el olor a semen inundaba la oficina y nosotros habíamos quedados bien pajeados,
sin poder creer aun con el desenfreno con el que nos habíamos manoseado entre
todos, limpiándose la verga con una servilleta de papel, mi jefe nos pregunta:
les gustó? Si trabajan bien, la próxima avanzamos un poco más.
Y esa, ya es otra historia…


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